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Una empresa de base tecnológica es aquella que basa su modelo de negocio en la mejora de un producto, un proceso o un servicio a través de la tecnología. Fych Technologies, ubicada en el parque Científico de Alicante, es el perfecto ejemplo de cómo una investigación universitaria puede convertirse en una compañía competitiva en el mercado.

Dedicada al reciclaje de envases multicapa y mejorar la calidad de los plásticos reciclados eliminando los malos olores, Fych fue fundada por Andrea Cabanes, Oksana Horodytska y Andrés Fullana, fruto de una investigación desarrollada en la Universidad de Alicante. Las fundadoras de la firma, que forma parte del ecosistema del Parque Científico de Alicante, nos cuentan cómo surgió el proyecto.

¿Cómo surgió la idea de crear Fych?

Andrea Cabanes: Nació de una investigación en la universidad, Oksana y yo estábamos estudiando Ingeniería Química y junto a Andrés Fullana, que era nuestro director, empezamos a investigar en el reciclaje de plásticos, residuos que actualmente van a vertedero. A partir de ahí, patentamos dos nuevas tecnologías y decidimos que no queríamos que eso se quedase ahí, sino avanzar para hacerlas reales y llevarlas al mercado.

¿Por qué eligieron este nombre para la empresa?

Oksana Horodytska: Surgió un día que estábamos haciendo un brainstorming para elegir el nombre de la empresa. Nos gustaba mucho la idea de ponerle el nombre de Fick, que es la ley que rige la difusión de los contaminantes dentro de los plásticos. El problema que surgió fue que nos pusimos a investigar y ya había otras empresas llamadas así, pero decidimos cambiar un poco las leras, para que sonase parecido, pero fuese diferente. Así nos dimos cuenta que Fych eran las iniciales de nuestros apellidos: Fullana, Cabanes y Horodytska. Esta idea nos gustó, porque quedaban representados los fundadores de la empresa.

¿Cómo fue el proceso de creación de la empresa?

Andrea Cabanes: Fue todo un reto, porque primero tuvimos que detectar quiénes eran nuestros clientes, aunque ya habíamos trabajado a nivel universidad con algunos de ellos, pero necesitábamos seguir captando empresas que fabricasen plásticos. Además, también era necesario pasar de estar en laboratorio a tener algo más tangible, me refiero a la planta piloto que tenemos ahora. Para conseguir desarrollar este aspecto, el reto fue lograr la financiación necesaria.

¿Por qué decidieron vincularse a Parque Científico Alicante?

Oksana Horodytska: Al ser una empresa de base tecnológica, tenemos una parte muy importante de investigación y desarrollo y, por lo tanto, es muy beneficioso para nosotros estar cerca de la universidad para poder colaborar con sus investigadores y poder acceder a todos los servicios que ofrece el Parque Científico de Alicante.

¿Cuál es el modelo de negocio de Fych Technologies?

Andrea Cabanes: Somos una empresa de base tecnológica dedicada a reciclar envases que a día de hoy terminan en los vertederos. Concretamente, tenemos dos líneas de negocio. Una de ellas es la de reciclar envases multicapa que actualmente no son reciclables porque llevan una mezcla de distintos materiales. La otra es una línea independiente basada en nuestra tecnología para eliminar los olores del plástico reciclado, que impide que este material sea utilizado en el mercado.

¿Cuál es el nicho de mercado de la empresa?

Oksana Horodytska: Nosotros ofrecemos soluciones tecnológicas a las empresas del sector del plástico y del reciclaje de plástico. Actualmente tenemos dos líneas de negocio principales, además, por nuestra trayectoria como investigadores, ofrecemos un servicio de consultoría de I+D y análisis técnico a empresas del sector para que puedan sus propios proyectos y mejorar sus productos y procesos.

¿Qué les diferencia de otras empresas de la competencia?

Andrea Cabanes: El sector donde trabajamos, concretamente en el reciclado de envases multicapa, tenemos poca competencia y las empresas existentes son de nueva creación. Aún así, nuestra ventaja es que el resto de empresas del sector, generalmente se dedican a reciclar un solo tipo de envases, sin embargo, la tecnología de Fych es capaz de reciclar diversos dipos de envases, desde tetrabriks, hasta bandejas para alimentos o bolsas para snacks.

¿Cuáles son los perfiles profesionales predominantes en la empresa?

Oksana Horodytska: Actualmente contamos con un equipo multidisciplinar, al contario que al principio, cuando solo trabajábamos los fundadores, que somos todos ingenieros químicos. Ahora hemos incorporado otros perfiles, por ejemplo, un responsable financiero que nos ayuda a gestionar la parte económica de la empresa; también un profesional de la comunicación, encargado de la imagen de la empresa, redes sociales, web, etc. Aunque la mayor parte de la plantilla seguimos siendo de perfil técnico, es decir, ingenieros o investigadores.

¿En qué proyectos están trabajando actualmente?

Andrea Cabanes: Estamos trabajando en distintos proyectos en nuestras dos líneas de negocio. Por un lado, en nuestra planta piloto de deslaminado, testeamos distintos tipos de envases. Por otro lado, estamos ultimando nuestra planta de desodorización en colaboración con otra empresa, donde vamos a hacer pruebas con residuos plásticos del ámbito doméstico.

¿Qué ventajas para la empresa supone estar en un parque tecnológico como el de Alicante?

Andrea Cabanes: Para una empresa tecnológica, estar en un parque científico como el de Alicante supone una mayor visibilidad y una mayor opción a financiación por la credibilidad que tenemos por estar aquí. También supone otros aspectos como tener formación, tener contactos con la industria y tener mayor actividad de comunicación gracias a PCA.

¿Qué consejos le daría a una persona que quiere emprender en el ámbito científico?

Oksana Horodytska: En primer lugar, formarse en gestión empresarial. En segundo lugar, cambiar el chip, porque los que hemos estado trabajando en investigación estamos acostumbrados a generar conocimiento nuevo, pero el objetivo de una empresa es ganar dinero, por lo que es importante que el modelo de negocio sea rentable, además de una idea tecnológica brillante.

 

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Quiso ser matemática, pero acabó decantándose por la ingeniería química. Tras finalizar su tesis y el nacimiento de su hija, le surgió la posibilidad de crear y liderar una empresa de base tecnológica. Aceptó el reto porque le atraía la idea de trasladar del laboratorio a la industria la tecnología basada en nanomateriales de carbono, en la que había trabajado durante su doctorado.

 
Así, en 2015 nació Applynano, una empresa con un equipo técnico formado mayoritariamente por mujeres, especializada en el desarrollo y fabricación de productos basados en grafeno y otros nanomateriales de carbono. Actualmente, además de ser la CEO de Applynano, es profesora asociada de la UA, lo que le permite compaginar todos sus intereses: la ciencia, la ingeniería y la docencia.
Originaria de un pequeño pueblo de montaña del sur de Italia, creció en el campo, donde aprendió a amar a los animales. Su formación mixta, por un lado, en Cine y Medios y, por otro, en Ciencia e Ingeniería de Datos, hace que se sienta cómoda cuando puede desarrollar simultáneamente sus dos facetas: las artes y las ciencias.

 
En su investigación en la Fundación ELLIS, estudia las posibilidades culturales, sociales y artísticas de la Inteligencia Artificial, concretamente en el efecto que las redes sociales tienen en la vida de las mujeres y la forma en que son percibidas en el ecosistema cultural. Más concretamente, analiza el impacto de la IA en las mujeres en el éxito político, la percepción corporal y la expresión artística..
Desde su primer contacto con la ciencia en el instituto, tuvo claro que su futuro académico y profesional iba a estar marcado por ella. Curiosamente, el mar le aterraba y atraía a partes iguales, sin embargo, decidió estudiar Ciencias del Mar en la UA. Durante su formación, descubrió que el océano estaba lleno de recursos con múltiples aplicaciones potenciales, pero que una mala gestión puede desencadenar un desequilibrio entre ecosistemas y acabar en importantes desastres naturales.

 
La oportunidad de emprender surgió casi de la nada al terminar su trabajo final de máster. Desde marzo de 2021, ocupa el puesto de Chief Sustainability Officer en Mediterranean Algae, donde desarrolla la actividad de cultivo de macroalgas autóctonas del Mediterráneo y de sus extractos desde las directrices de economía circular y sostenibilidad.
Tras formarse en Ingeniería Química en la UA, se doctoró en diseño de procesos y productos. Ha investigado y trabajado en áreas como el tratamiento de aguas residuales, la valorización de residuos industriales o la recuperación de materiales plásticos en la industria.

 
Actualmente, desarrolla su carrera profesional en Fych Technologies, una empresa nacida tras años de investigación sobre el reciclaje de plásticos en la UA. Desde aquí, estudia los numerosos retos a los que se enfrenta el sector del reciclaje en su camino hacia la economía circular como son los materiales multicapa, los olores no deseados y la presencia de contaminantes. Como resultado, la empresa ha desarrollado varias tecnologías innovadoras destinadas a aumentar las tasas de reciclaje, mejorar la calidad y ampliar el mercado de productos reciclados.
Su afición por la ciencia comenzó desde muy pequeña. Aunque con dudas, eligió la Ingeniería Química como opción para continuar sus estudios universitarios y hoy puede confirmar que es una de las mejores elecciones que tomó en su vida. Descubrió su pasión por la investigación realizando el trabajo final de máster en Ingeniería Química, y en su segundo año de doctorado tiene clara su finalidad como investigadora: contribuir a la mejora y el bienestar de la sociedad.

 
Desarrolla su investigación de doctorado en el Instituto Universitario de Ingeniería de Procesos Químicos, concretamente en el Grupo de Investigación Residuos, Energía, Medio Ambiente y Nanotecnología (REMAN). Su objetivo es conseguir elaborar un biopolímero en base de almidón termoplástico (TPS) capaz de reemplazar a los plásticos convencionales derivados del petróleo.
Descubrió su pasión por la ciencia y la ingeniería durante sus estudios en la UA, aunque reconoce que es una carrera dura y exigente. Tras varios años como investigadora, comienza a estudiar el reciclaje de plásticos con el objetivo de mejorar los procesos convencionales y aumentar la calidad del plástico reciclado y continúa trabajando en el grupo de investigación Ingeniería para la Economía Circular.

 
Funda Fych Technologies, una empresa que nace con el objetivo de transferir el conocimiento generado en la Universidad a la industria. La misión de la firma es continuar investigando para aportar soluciones tecnológicas al tratamiento de residuos. Actualmente se han trasferido dos patentes, una sobre envases multicapa y otra sobre eliminación de olores de los plásticos reciclados utilizando vapor de agua.
Se graduó en Ingeniería de Telecomunicación como número uno de su promoción y ha roto infinidad de techos de cristal como profesional: fue la primera directora científica mujer en Telefónica I + D, la primera directora de Investigación en Ciencias de Datos en Vodafone a nivel mundial y la única investigadora española reconocida por el ACM como Distinguished Scientist y Fellow al mismo tiempo. En 2017, fue nombrada una de las 11 personas más influyentes en Inteligencia Artificial en el mundo por Pioneering Minds y en 2021 ha sido galardonada con el Premio Rei Jaume I en Nuevas Tecnologías.

 
Es cofundadora y directora de la Fundación ELLIS Alicante, organización ubicada en el PCA, que se dedicada a abordar desafíos fundamentales en Inteligencia Artificial. Ha desarrollado 41 patentes y, además de su trabajo científico, dedica parte de su tiempo a inspirar a los jóvenes y, especialmente a las chicas, a estudiar carreras tecnológicas.
Siempre se interesó por saber el por qué o cómo suceden las transformaciones de la materia que nos rodea. Los estudios en Química que desarrolló en la UA terminaron de despertar en ella la vocación por dicha disciplina, sobre todo la aplicada al ámbito medioambiental y al de los tratamientos anticancerígenos. Vocaciones que consolidó con un Máster en Química Fina y Molecular; donde dio comienzo a su investigación en el ámbito de los fármacos anticancerígenos.

 
Actualmente, trabaja en el Instituto Universitario de Ingeniería de los Procesos Químicos, concretamente en el grupo de Residuos, Energía, Medioambiente y Nanotecnología (REMAN) y, a su vez, como colaboradora de la empresa Solublion. Su objetivo es la obtención de materiales termoplásticos biodegradables con base de almidón para diferentes aplicaciones como el sector de los embalajes, entre otros, con el fin de disminuir la contaminación ambiental y los productos tóxicos; desarrollando su investigación en el ámbito de la química verde.
Licenciada en Biología por la UA y doctora en Bioquímica, tuvo su primer contacto con el mundo científico desde una perspectiva empresarial gracias a una beca en Gante (Bélgica). Su experiencia de más de 18 años se centra, principalmente, en microbiología y biología molecular aplicada al diagnóstico medioambiental.

 
Consciente de que la investigación se puede convertir en una solución a las necesidades empresariales, en 2019 asumió el cargo de directora de innovación en Labaqua, donde gestiona un departamento transversal que da soporte a las distintas líneas de negocio de la empresa, desarrollando y validando nuevas tecnologías adaptadas a la necesidad de un mercado cada vez más exigente, el medioambiental. Además, gestiona las colaboraciones con centros tecnológicos, universidades y empresas privadas. Durante su carrera, ha podido compaginar el trabajo en el ámbito empresarial con la participación en publicaciones científicas y proyectos de investigación que han permitido dar a la compañía un gran valor científico-técnico.
Lleva trabajando 18 años con organismos que no se ven, microorganismos, para solventar problemas en cultivos. Daños que no sólo son visibles, sino que producen mermas muy importantes, poniendo en jaque a la agricultura. Siempre tuvo claro que trabajar para una empresa era su futuro, aunque nunca llegó a pensar en montar una. La vida la encauzó hasta Glen Biotech, la primera empresa de base tecnológica de la Universidad de Alicante. La tecnología que desarrolló a través de su tesis fue la que dio origen a ese proyecto.

 
Desde entonces, han pasado han pasado 12 años, en los que se ha enfrentado a un registro de sustancia activa a nivel europeo, a escalar e industrializar un proceso de fermentación de microorganismos, a dirigir un equipo de personas jóvenes que salían de la universidad con poca o nula experiencia en la empresa. Ahora trabaja desde Glen Biotech dentro de la multinacional biotecnológica Symborg.